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HISTORIA: ABRAHAM-LOUIS BREGUET


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El año 1997 estubo marcado en el mundo de la relojería por la conmemoración del 250 aniversario del nacimiento de Abraham-Louis Breguet (1747-1823). Reconocido unánimemente como el relojero más grande de todos los tiempos, Breguet nació en 1747 en la ciudad suiza de Neuchátel. Se trasladó a Francia a la edad de 15 años y allí adquirió una sólida formación teórica y práctica antes de fundar su establecimiento en 1775, en la parisina Lle de la Cité, comenzando una vertiginosa carrera dominada por la virtuosidad y el sentido artístico, el rigor científico y la innovación técnica, así como por la audacia comercial y un gran sentido de las relaciones humanas.

Breguet comenzó su fulgurante carrera con una serie de golpes de efecto: la puesta a punto del reloj automático denominado «Perpetuo», cuya comercialización la inició en 1780; la invención del resorte de timbre, que permitió reducir cortsiderablemente el espesor de los relojes de repetición, y el paragolpes, primer dispositivo antichoque que permitió a los relojes ser más fuertes y fiables. Suyas fueron también las célebres agujas «pomme», la espiral Breguet, el escape de fuerza constante, la primera penduleta moderna de viaje (vendida a Bonaparte), el reloj de tacto, el tourbillón (patentado en 1801)... toda una serie de avances relojeros que eran adaptados a modelos de estilo y diseño propio, particular, algunas de cuyas señas de identidad permanecen en nuestros días.

En el plano comercial, Breguet fue conocido y apreciado por todas las cortes de Europa, convirtiéndose en el relojero de referencia para diplomáticos, científicos, militares y financieros. Además, realizó piezas especiales para el zar de Rusia, el sultán otomano, el príncipe regente de Inglaterra o la reina Caroline Murat; para ésta última realizó una primicia mundial: un reloj muy plano, con repetición y termómetro. Aunque la política belicista de Napoleón frenó sus exportaciones, la casa Breguet conoció un nuevo auge tras la caída del Imperio. La última parte de la vida de Abraham-Louis Breguet fue muy próspera, siendo honrado varias veces y recibiendo la Legión de Honor de manos del rey Luis XVIII. Rodeado por su familia y por los mejores relojeros de la época, prosiguió su obra creadora, con logros tan conocidos como los cronómetros de marina, contadores o cronógrafos militares y astronómicos capaces incluso de marcar las décimas y centésimas de segundo... Pero tras su muerte en 1823, a la edad de 77 años, la influencia de Abraham-Louis Breguet perduró en todo el mundo. Actualmente, la casa Breguet mantiene su tradición y está en posesión de un patrimonio excepcional de archivos que constituyen una constante fuente de inspiración para sus modelos contemporáneos, modelos que siguen fielmente el espíritu de Abraham-Louis Breguet, con pleno respeto a las reglas de excelencia técnica y armonía visual marcadas por el propio genio relojero, adaptándolas a las exigencias técnicas de nuestros días y consiguiendo nuevas y excepcionales patentes.

Hoy como ayer, un ayer de 250 años, relojeros de gran talento siguen perpetuando la tradición y el espíritu de Breguet creando obras cada vez más ambiciosas y ofreciendo una rica Coleccion de modelos enmarcados en líneas tan representativas como: «Classiques», -Marine», cronógrafos Type XX, piezas especiales y relojes conmemorativos del 250 Aniversario.

Indirectamente inspirados en la obra de Abraham-Louis Breguet, los Clásicos de la Coleccion encarnan el rostro idea el tiempo: legibilidad, precisión y estética depurada. Bien sean extraplanos (de carga manual o automática) o complicados, reflejan fielmente las reglas- técnicas--y los principios estéticos establecidos por el fundador. Esta continuidad es claramente apreciable en modelos realmente significativos como el Reserva de Marcha, los diferentes Modelos Tourbillon o el reloj de Ecuación Perpetua del Tiempo, que ilustran brillantemente la capacidad de innovación y la maestría técnica de Breguet.

Herederos de los guarda tiempos que Breguet suministraba a la Marina Real, los relojes «Marine» están concebidos para responder a las exigencias de nuestros días. Su robusta caja, en tres tamaños, así como en su versión cronógrafo, alberga un movimiento automática. Recientemente, esta Coleccion se ha visto enriquecida con el modelo «Hora Mundi», que indica la hora en diferentes, husos horarios. Piezas engastadas, tan exclusivas como resplandecientes, aportan a esta Coleccion el brillo inigualable de la joyería.

4 Los cronógrafos Type XX son una llamada de atención de Breguet al mundo de la aeronáutica, desde los comienzos de la conquista del aire, son también un homenaje a la obra de Louis Breguet, pionero de la aviación y descendiente del gran relojero fundador de la «Maison». La sociedad relojera ya mostró su interés por el mundo de la aviación civil y militar en 1918 ' fabricando cronógrafos para los aviadores americanos. Después, en 1945, fue la armada del aire francesa la que encargó a Breguet los Primeros ejemplares del cronógrafo Type XX. En el marco de esta colaboración con el mundo de la aeronáutica, Breguet ha creado una nueva generación de Type XX que recoge todos los elementos que poseían los modelos originales, desde su caja con una impermeabilidad de 100 metros hasta su función «Re tour en Vol» propia de la aeronáutica.


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